Un código que el cliente escribe para que le hagas el descuento. A diferencia de la promoción, acá el cliente tiene que conocerlo y ponerlo.

El código lo armás vos
Le ponés el nombre que quieras —NAVIDAD25, BIENVENIDO— y elegís si descuenta un porcentaje o una cantidad fija de plata. Es el que mandás por WhatsApp, el que ponés en un cartel, o el que le das al que te compró por primera vez.
Le ponés límites y se apaga solo
Definís cuántas veces se puede usar en total y por cada cliente, hasta qué día vale y una compra mínima para usarlo. Cuando se acaban los usos deja de funcionar sin que tengas que acordarte de apagarlo.
Se canjea de los dos lados
El cliente lo puede usar comprando por internet, o decírtelo en el mostrador para que se lo cargues vos al cobrar.
A quién y sobre qué
Puede valer para toda la tienda o sólo para algunos productos o categorías, y podés dejarlo sólo para la primera compra o para clientes que ya te compraron varias veces. En la ficha de cada cupón ves cada vez que lo usaron: en qué pedido, quién y cuánto se le descontó.

Se aplican solas cuando cobrás. El cliente no tiene que decir nada ni escribir ningún código: si se lleva lo que pusiste en la promo, el descuento sale.

Tres formas de armarla
Llevás dos y pagás uno. La segunda unidad con descuento. O un porcentaje menos a partir de tantas unidades. Elegí la que se parezca a lo que ya hacés en el mostrador.
Vos elegís sobre qué
Sobre todo lo que vendés, sobre un rubro entero, o sólo sobre los productos que marques. Y le ponés desde cuándo hasta cuándo vale: hasta el día de la semana y la hora, si la querés hacer sólo los martes.
Para el que te compra por cantidad
Si alguien se lleva una docena, le hacés precio de docena. Marcás desde cuántas unidades arranca el descuento y sobre qué productos. Te sirve para vender por bulto sin tener que llevar otra lista de precios aparte.
Un tope, y si se suma a un cupón
Podés ponerle un límite de usos y decidir si se puede usar junto con un cupón. Si no se puede, el cupón no entra cuando la promo ya se aplicó.

Varios productos juntos a un precio fijo, más barato que comprarlos por separado. La hamburguesa con las papas y la gaseosa.

Elegís qué lleva y cuánto sale
Armás el combo con los productos que quieras y cuántos de cada uno, le ponés el precio del pack y hasta cuándo vale. Al cliente le mostramos cuánto se ahorra contra comprarlo suelto.
Se vende en el mostrador y por internet
Una vez que lo activás aparece en los dos lados. En el mostrador te queda en una solapa aparte, al lado de los productos sueltos, para que lo encuentres rápido.
Si falta uno, no se vende ninguno
El combo mira el stock de todos los productos que lleva. Si se te terminó uno solo, el combo entero deja de poder venderse hasta que repongas ese.

¿Te quedó una duda que no está acá?

Escribinos y te damos una mano con tu caso.

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