Tutoriales
Todo lo que entra: el mostrador, los pedidos por internet, el restaurante y el taller.
Lo que vendés en el mostrador, lo que te compran por internet y lo que anotás a mano cae todo en la misma lista. Cuando entra uno nuevo, suena.
Cuando tocás un pedido ves todo lo que tiene: quién lo pidió, qué se lleva, cómo paga y por dónde anduvo. Y desde ahí mismo lo cobrás, le avisás al cliente y lo movés.
Es la pantalla que vas a tener abierta todo el día: buscás lo que te piden, lo sumás y cobrás. Pensada para ir rápido cuando tenés gente esperando.
El cliente pregunta cuánto le sale todo antes de decidir. Armás el carrito como siempre y le das una hoja con el detalle y el total, sin cobrar ni tocar el stock.
Cada turno de caja es una foto: con cuánto abriste, cuánto vendiste y cuánto contaste al cerrar. El día que no cuadre, acá está el detalle para saber dónde se fue.
Cada mesa lleva una cuenta abierta que va creciendo mientras piden. De un vistazo ves cuáles están libres, cuáles ocupadas y cuáles ya pidieron la cuenta.
Desde que entra el equipo hasta que se lo llevan. Cada orden avanza por un tablero de cinco etapas, y de un vistazo ves qué está trabado y hace cuánto.
La ficha de cada uno que te compra: cómo ubicarlo, qué se llevó y cuánto gastó. Se cargan solos cuando cobrás, o los das de alta vos.